Primer Ministro de Canadá, Mark Carney:

“El antiguo orden no va a volver. No debemos lamentarlo.

La nostalgia no es una estrategia. Pero a partir de la fractura, podemos construir algo mejor, más fuerte y más justo.

Esta es la tarea de las potencias medias, los países que más tienen que perder en un mundo de fortalezas y más que ganar con una cooperación genuina.

Los poderosos tienen su poder.

Pero nosotros también tenemos algo: la capacidad de dejar de fingir, de llamar a las cosas por su nombre, de fortalecer nuestras bases y de actuar juntos”.