Para 2026, la relación entre China y Sudamérica se proyecta hacia una consolidación profunda como principal socio comercial y actor clave en infraestructura crítica, diferenciándose de las tendencias proteccionistas en Norteamérica.
Proyecciones y Tendencias
- Dominio Comercial: China se mantiene como el principal socio comercial de la mayoría de los países sudamericanos. China ha alcanzado un superávit comercial histórico, con varios países de la región posicionándose entre sus principales compradores globales.
- Expansión de la Franja y la Ruta (BRI): Se prevé un mayor dinamismo tras la reciente adhesión de Colombia a la iniciativa en mayo de 2025, integrándose como un puente tecnológico y logístico. En 2026, los proyectos se enfocan en la modernización de puertos, ferrocarriles y conectividad digital.
- Inversión en Sectores Estratégicos: Las inversiones chinas están migrando hacia áreas de alto valor agregado como energías renovables y tecnología, fundamentales para los objetivos de desarrollo sostenible de la región.
- Modernización de Acuerdos: Países como Perú operan en 2026 con tratados de libre comercio optimizados (firmados a finales de 2024), que incluyen capítulos nuevos sobre economía digital y cooperación en servicios.
- Crecimiento Económico: Se estima que la demanda china de materias primas sudamericanas (soja, minerales de cobre, hierro y petróleo) se mantendrá sólida, apoyada por una proyección de crecimiento del PIB chino del 4.8% para 2026.
Desafíos Geopolíticos
A diferencia de México, que ha implementado aumentos de aranceles a productos chinos desde 2026, Sudamérica sigue profundizando sus lazos, lo que intensifica la competencia de influencia con Estados Unidos en la zona. Sin embargo, persisten preocupaciones regionales sobre la transparencia, el impacto ambiental y la sostenibilidad de la deuda asociada a grandes proyectos de infraestructura.

Síguenos