La Doctrina Monroe es el principio fundamental de la política exterior de Estados Unidos que establecía que cualquier intervención de potencias europeas en el continente americano sería vista como una agresión directa contra EUA.

Fue proclamada por el presidente James Monroe el 2 de diciembre de 1823 en un discurso ante el Congreso, aunque su autor intelectual fue el entonces secretario de Estado, John Quincy Adams.
Puntos clave:
  • Lema: Se resume en la famosa frase “América para los americanos”.
  • Objetivo original: Impedir que las monarquías europeas (como la Santa Alianza) intentaran recolonizar las naciones recién independizadas de América Latina o establecer nuevos imperios en el hemisferio occidental.
  • Compromiso mutuo: Originalmente, EUA se comprometía a no interferir en los asuntos internos de los países europeos ni en sus colonias existentes. 
Evolución y controversia
Con el tiempo, la doctrina dejó de ser una política defensiva contra Europa para convertirse en una herramienta de hegemonía estadounidense en la región: 
  1. Corolario Roosevelt (1904): Theodore Roosevelt añadió que EUA tenía derecho a intervenir militarmente en países latinoamericanos en casos de “mala conducta” o inestabilidad, justificando así numerosas invasiones.
  2. Siglo XX: Durante la Guerra Fría, se utilizó para justificar bloqueos y golpes de estado destinados a contener la influencia soviética y el comunismo en el continente.
Relevancia en 2026
En la actualidad, la doctrina ha vuelto al debate público. A inicios de 2026, analistas y figuras políticas han señalado una reactivación de estos principios por parte de líderes estadounidenses para asegurar intereses comerciales, contrarrestar la influencia de potencias emergentes como China y abordar temas de seguridad regional como el narcoterrorismo